MINIFICCIÓN

Algunas brevedades sobre el amor | Ricardo Alberto Bugarín

CUENTO

El doctor | Servando Clemens

POESÍA

El hombre primitivo | Ihovan Pineda

FOTOGRAFÍA

Las primeras fotografías eróticas de Félix Jacques Moulin y Auguste Belloc

MINIFICCIÓN

Cuatro historias breves | Varios autores

POESÍA Ella (Fragmento) | Alfonso Aguado Ortuño


I

Como una autómata friega.
Le duelen los pies. La grasa
lo impregna todo. Los platos
se le escurren de las manos.
Está cansada. No tiene
ganas. El tiempo escurridizo
le ha colado un montón de años.
Con la esperanza grasienta
piensa en aquél que la quiso.
Las lágrimas se deslizan
por la cera de su piel.
Sus ojos se tornan rojizos.

II

Hace la cama como si hiciera el amor.
Son granates las sábanas y gris la colcha
que extiende con esmero. El cielo de la ventana
la mira con ojos de anciano mientras cruzan
por su cabeza verdes pensamientos. El cuadro
de la pared tiene un árbol sobre fondo ocre.
Entonces ella siente que las ramas secas
son una prolongación de sus brazos y manos.

III

Tiende la ropa sin prisas, delicadamente.
Está en el balcón con el viento helado. Juegan
sus dedos con las pinzas de colores. Fluyen
sus pensamientos y todos hablan de él.
Tiende su ropa interior y la del que tanto
ha querido. Mira los árboles desnudos
como su alma que de frío tirita. Cuelga
la ropa húmeda como banderas vencidas.
Absorta la contempla y percibe a la vez
el olor del suavizante de rosas. Brota
la tristeza de sus ojos. Cierra el balcón.
Tras los cristales comienza a golpear la lluvia.

Poemas tomados del libro Ella publicado por Bitácora de Vuelos Ediciones (2016). Aquí puedes adquirir el libro en formato digital. 


ALFONSO AGUADO ORTUÑO. Picassent (Valencia, España), 1954. Ha publicado: Heridas en el papel (Pequeña Ed. de Elche, 2006); Diálogos con el papel (Ed. Frutos del Tiempo, 2008); Poemas con forma (Bubok, 2008); Poemas caseros (Bubok, 2008); Otra Poesía (La Sombra del Membrillo, 2009); Poemas desde mi jardín (Ed. Frutos del Tiempo, 2010); Desde mi balcón (Ed. Frutos del Tiempo, 2012); Constelaciones (Ed. Frutos del Tiempo, 2014); Poesía Visual (Ed. Frutos del Tiempo, 2015); De la soledad (Ed. Babilonia, 2015); Poemas de terror y miedo (Ed. ArtGerust, 2015). In memoriam (Ed. Corona del Sur, 2015); Retratos de poetas, dibujos tipográficos (Ed. Babilonia, 2016). Y como coautor en Seis poetas al vacío (Ed. ArtGerust, 2016). Es coordinador de la revista ensamblada de poesía visual y experimental La jirafa en llamas.

Imagen | Garabato Mural

POESÍA ¿A dónde huir, entonces? | Ángel González


INVENTARIO DE LUGARES PROPICIOS AL AMOR

Son pocos.
La primavera está muy prestigiada, pero
es mejor el verano.
Y también esas grietas que el otoño
forma al interceder con los domingos
en algunas ciudades
ya de por sí amarillas como plátanos.
El invierno elimina muchos sitios:
quicios de puertas orientadas al norte,
orillas de los ríos,
bancos públicos.
Los contrafuertes exteriores
de las viejas iglesias
dejan a veces huecos
utilizables aunque caiga nieve.
Pero desengañémonos: las bajas
temperaturas y los vientos húmedos
lo dificultan todo.
Las ordenanzas, además, proscriben
la caricia (con exenciones
para determinadas zonas epidérmicas
—sin interés alguno—
en niños, perros y otros animales)
y el «no tocar, peligro de ignominia»
puede leerse en miles de miradas.
¿A dónde huir, entonces?
Por todas partes ojos bizcos,
córneas torturadas,
implacables pupilas,
retinas reticentes,
vigilan, desconfían, amenazan.
Queda quizá el recurso de andar solo,
de vaciar el alma de ternura
y llenarla de hastío e indiferencia,
en este tiempo hostil, propicio al odio.

OTRAS VECES

Quisiera estar en otra parte,
mejor en otra piel,
y averiguar si desde allí la vida,
por las ventanas de otros ojos,
se ve así de grotesca algunas tardes.
Me gustaría mucho conocer
el efecto abrasivo del tiempo en otras visceras,
comprobar si el pasado
impregna los tejidos del mismo zumo acre,
si todos los recuerdos en todas las memorias
desprenden este olor
a fruta mustia y a jazmín podrido.
Desearía mirarme
con las pupilas duras de aquel que más me odia,
para que así el desprecio
destruya los despojos
de todo lo que nunca enterrará el olvido.

Poemas tomados del libro 101+19= 120 poemas. Visor libros. 5a edición, Diciembre de 2005 


ÁNGEL GONZÁLEZ fue un poeta, catedrático y ensayista español que nació en Oviedo en 1925 y murió en Madrid en 2008. Fue maestro nacional. También cursó Derecho en la Universidad de Oviedo y Periodismo en la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid. Ejerció de profesor de Literatura Española Contemporánea en la Universidad de Alburquerque (USA) entre otras, por lo que pasó gran parte de su vida en el exilio. González pasó a formar parte de la Real Academia Española en 1997. Entre otros galardones recibió el Premio Antonio Machado en 1962, el Premio Príncipe de Asturias en 1985, el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 1996 y el Primer Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada en el año 2004, entre muchos otros. Sus obras más destacadas y con más renombre son: Áspero mundo (1955), Sin esperanza, con convencimiento (1961), Grado elemental (1961), Tratado de urbanismo (1967), Breves acotaciones para una biografía (1971), Prosemas o menos (1983), Deixis de un fantasma (1992) y su último libro Otoño y otras luces (2001). Reunió gran parte de su poesía en un volumen titulado Palabra sobre palabra.

Imagen | Pinterest

EDITORIAL LAGARES Reflexiones sobre El olvidado Imperio Natdzhadarayama, de Rómulo Pardo Urías | José Maximiliano Moreno Cabra


RECUERDO, HISTORIA Y FICCIÓN VIVA
Los mismos imperios, que se resisten a morir, e insisten en renacer, nos lo dictan en su constancia, en una especie de cuento chino cuyo punto final no es mas que el reflejo del inicio. Así murió Natdzhadarayama; así renació de entre las cenizas del olvido.
Un historiador mitificado en sí mismo, la crónica silenciada de una guerra pasional interna y el olvido frustrado por un elemento escapista, son las señas por las cuales Rómulo Pardo Urías nos muestra el camino en un viaje donde la memoria, como lectura constante de la vida, se reformula desde lo creado, lo construido con verosimilitud, para luego transmutarla en la visión de una realidad constituida de percepciones y sentimiento. Tamaña empresa, considerando que la realidad siempre se nos pinta como algo de lo más sólido, frío e inamovible. Algo casi muerto, y de lo que no podemos escapar, o que debemos enfrentar todo el tiempo que nos resta, con una vaga esperanza de triunfo, el cual, es probable, no atestiguaremos si llegase a ocurrir. Sin embargo, la realidad es, precisamente, la esperanza; la permanencia del recuerdo que se volverá memoria histórica. La aspiración más grande y heroica de la creatura intelectual. Luego, la memoria convertida en palabra, que a su vez se torna método y disciplina, conforma la materia que inspira nuevas realidades; eso sí, con el inevitable riesgo de que se repitan, para bien o para mal. Los mismos imperios, que se resisten a morir, e insisten en renacer, nos lo dictan en su constancia, en una especie de cuento chino cuyo punto final no es mas que el reflejo del inicio. Así murió Natdzhadarayama; así renació de entre las cenizas del olvido.

Siendo que la literatura puede abordarse desde la perspectiva biográfica, como si se tratara de un espejo leíble mirado por una sola persona; o una especie de pista legada por la historia individual de la que se conforman personas y sociedades en sí, podemos caer en la tentación de ver en El olvidado imperio Natdzhadarayama una bitácora que se balancea entre el relato fantástico y la ciencia ficción. No sería una lectura correcta; sin embargo, no es una perspectiva equivocada. Reflejando el alma del escritor, la ficción se transmuta en testigo del espíritu de la cultura, o culturas, a las que él pertenece. Luego, la historia, como disciplina de las ciencias humanas, y eventualmente, ejercicio ficcional en contacto con la visión, pasiones, objetividad, subjetividad… en una palabra: la vida del escritor, comienza a despojarse de todo oropel oficialista, para ser su cómplice, casi su amiga; una de esas camaradas invisibles que le aconsejan dejarse llevar por quien “es”, o sea, lo que la gente y las cosas fueron, y ahora convergen en él. Es como hablar de la “historia individidual”, algo que no logramos ver en otros, ni otros ven, pero ahí está y ahí seguirá, como la proyección de un futuro distante que seguimos experimentando hoy. A partir de aquí, podemos definir el origen mismo de la obra como devenir del sujeto que la crea; como lo que es: una biografía que se continúa en el entorno del que provino el sujeto, cuyo único final sería el silencio absoluto de la raza humana. Más cercano nos es el futuro, en su inicio. La cultura en sí (¿se puede hablar de la cultura como una hija del tiempo?), se vuelve atemporal: lo mismo que fue, sigue siendo en su esfuerzo por existir y dar existencia, pero no sin dolor, no sin cambio, no sin lucha.

La vida y lo que involucra no son algo estatuario. Solo algo constante, como el tiempo en el que se mueven. De ahí la necesidad de la historia vista por la mayor cantidad de miradas. La de una sola persona es insuficiente para contemplar el entramado del tiempo, menos aún su complejidad. Somos nuestros únicos testigos, y aún así no somos del todo confiables. Narrar nuestra historia implica la compleción de realidades conocidas por otros. Violatore lo sabía muy bien, por eso se desvivió hasta su muerte por mantener la existencia de una parte de su historia, es decir, la verdad detrás de su vida. Por eso arriesgó su integridad para rescatar remembranzas y estudios de tiempo, lugar y gente que no le eran ajenos a pesar de la insalvable distancia. De ahí su frustración de no haber podido compartir su tiempo con quien más amó y el anhelo de eliminar de su camino la única palabra que la historia abomina, en tanto disciplina: “hubiera”, el único aspecto que convierte la ficción en una completa falsedad. Por eso, un carnicero y una talentosísima mujer se rebelaron contra un destino que no creyeron suyo; y  un hijo guardó el legado de su madre como única prueba de sus orígenes. No existe peor plaga para el recuerdo que la imagen de algo que pudo ser pero jamás se vio realizado, convirtiendo a una “pura ficción personal” (Pardo; p. 122) en una mentira que boicotea al ser y a su memoria, negándoles la posteridad de la que pueden ser partícipes. La única forma de conjurar el paso de las falsedades consiste en ver, en este caso particular, a la ficción como una forma de describir la realidad más allá de las sociedades y sus cronogramas. El olvido solo puede llegar con la muerte de quienes recuerdan, aunque, en un golpe de ironía, es el recuerdo el que los hace inmortales.

Pardo Urías, Rómulo. El olvidado imperio Natdzhadarayama, Innovación Editorial Lagares, México, 2017.

Sitio web de Innovación Editorial Lagares

ESCAFANDRA Águila o Sol | Blanca Vázquez


Por fin lo comprende mi corazón:
Escucho un canto,
Contemplo una flor:
¡Ojalá no se marchiten! 
Netzahualcóyotl

Existen voces que permanecen en la corporalidad de quienes habitamos estas tierras mesoamericanas: despojo y colonización. No podemos comprender la otredad en México si no nos permitimos ver que somos un espacio sociocultural de gran riqueza por sus múltiples diversidades. Un México que por ser ultrajado pareciera aún más profundo por sus raíces que por aquello que lo ha ido lacerando.

La Conquista y Colonia del pueblo conquistador fue lacerando la esencia de los pueblos originarios, quienes en un espacio de rebeldía fueron adoptando elementos que camuflaron las intrusiones y guardaron su identidad que ha resistido hasta estos días. No sólo flagelaron o martirizaron la carne de sus cuerpos, ni destruyeron sus palacios y espacios simbólicos de ritualidad, no sólo les arrebataron la palabra que es la llama en la que parte el reconocerse en el otro. No. Pretendieron desaparecerles de la faz, violando mujeres, insertando semilla seminal para que la culturalización se consumara, y esa tez morena sólo fuera recuerdo de una batalla ganada.

Sí menguaron sus capacidades de decisión y sus elementos culturales, pero estos pueblos rebeldes aún desde antes de la llegada de Cortés, resistieron el embate como menciona Bonfil Batalla en su libro México Profundo.[1]

“Algunos resisten hasta la extinción colectiva antes que aceptar la derrota y el sometimiento.”[2]

Hoy que se están desfragmentando las ideas de la razón instrumental nos encontramos ante nuevos paradigmas que aunque ya existían, hoy ven la luz de manera diferente. Porque aunque pareciera contradictorio y en los documentos legales nos establece a todos por igual,  nos encontramos que los derechos ancestrales de los pueblos originarios siguen siendo vulnerados, no por el español, sino por el mismo mexicano que le ha visto resistir el embate del tiempo, pero sobre todo de la violencia simbólica –olvidos, exclusiones, desprecios– negándoles el derecho de decidir de qué manera vivir sus procesos identitarios y de vida.

Estos grupos humanos han recurrido a la memoria histórica para irse conformando, van rescatando costumbres, ritos, lengua, mitos; todo lo que un grupo cultural requiere para seguir siendo.

“La vuelta al pasado se convierte en un proyecto de futuro. La conciencia de que existe una civilización recuperable permite articular firmemente la subversión."[3]

El mundo occidentalizado debiera ser reeducado en estas filosofías primigenias, porque podrían entender que el territorio no sólo es el espacio de tierra que produce, sino que hay en el espacio cosmogónico del ser, en donde convive todo ser vivo y ninguno sobrepasa al otro. Más bien, existen encuentros que han ido sosteniéndose para no ser aniquilados.

La defensa de los pueblos originarios no debiera ser moda o políticas emergentes para ganar votos o puestos políticos, se trata de una situación de vernos como humanos y no ser tratados como maniquíes para fotografiar con la cámara Minolta o para vestir con sus atuendo sólo el 15 de septiembre para decirse mexicanote, se trata de una situación de humanidad.

La rebeldía y la resistencia no debe observarse como un mero capricho cultural, sería mejor que pensáramos en ellas como palabras descolonizadoras del pensamiento que ha ido arrasando con el planeta, por ende nuestra supervivencia está en un volado de águila o sol.

Para escuchar:
* Sangre Nahuatl
* Los auténticos Otomíes.
* Kopani

Correo electrónico: itasavi1@hotmail.com
Facebook: Blanca Vázquez
Instagram: itasavi68
Twitter: @Blancartume
______________________
[1] Guillermo Bonfil Batalla. México Profundo. México: Grijalbo / CONACULTA, 1990. 
[2] Op. Cit.  p. 188
[3] Op. Cit. P. 189


Imagen | Calendario Maya (imágenes de Google)

POESÍA En la pupila del sol | Diego Illescas



DESPUÉS DE LAS 6 PM 
la tarde es un funesto mar
de interrogantes
que nos lanza las redes
de ayer y mañana

ver caer el sol
como una yema
desparramada
en el sartén.

nos hace sentir el frigorífico
de la noche

y preguntarnos
que tan cerca
o lejos
se está de la vida.

La tarde es un lenguaje de cadáveres
que nos recuerda
la cercanía de la muerte
   
Moscas que nos hablan
en sus trayectorias
de lo que hemos dejado.

Ver un sol
morir cada tarde
en un tejado
y recordar
que nosotros
también somos solitarios
que nosotros
también somos soles

quizá sea
lo que nos atormenta

o tal vez
la angustia de saber
que nosotros
tras terminar el ocaso
no seremos soles

Sino
preguntas
recuerdos
lenguaje y sus bordes

cascaron siempre a punto de cuartearse.


ALTAR A LO QUE AÚN NO DEFINO PERO EXISTE 

sus trenzas siguen amarradas
a mi pecho,

no la quiero sacar del todo
de ese rincón
que le he guardado,

abundan los viejos recuerdos
en mi memoria
pedazos sin vida,

le he dedicado un altar
al fondo de mi boca,
hay palabras
que nunca salieron de mi saliva

y mis dedos todavía sienten
su presencia,

al hundirme en la almohada
sus pétalos
se aferran a mi boca
la impregnan de su canto

en las lágrimas
hay estrellas que soñé podrían florecer
y ahora son supernovas
en mis manos,

queda
solo el fétido olor
del amor caducado
como una meseta que atraviesa
mi garganta,
de donde a veces brotan aves
o sólo gárgolas,

no la quiero sacar del todo
temo morir en un  abismo,
morir
más que de costumbre,

no creo en cuentos de hadas,
el pasado fue un aleteo
arrebatado, despedazado
en mis labios,

donde aún te amo,
y amor es una palabra
sin definición en mi vocabulario,
del que conozco su sabor.
---------------------
Amor, fría rosa.
eleva y en la punta
te desploma cielo arriba,
se abre el cosmos
y su horrorosa belleza.
Cierro las puertas.
No hay entradas ni salidas.


MI NOVIA EL SUBSUELO

Jamás aceptaré que he pecado.
Que me avergüenzo de lo hecho.
Que noche a noche
hay una alcoba de alaridos esperándome
con puños cerrados y látigo en mano.
No hallaré cielo en esto, lo sé

pero asfixiarse
un poco,
a veces,
demasiado
puede llegar a ser placentero.

Se encuentran diminutas partículas de aire
que se creían extintas
en pulmones de hierro.

Mirar la oscuridad del sótano
ahogarse en su humedad
también
puede ser agradable

uno haya pequeños fragmentos
de astros y lunas
que nunca se dejan ver en la pupila del sol.

Sol hiriente cuando no lo busco.
Que quiere implotar en mi ser
y no lo dejo.
Por si la mañana
posee astillas
y sólo es actuación.

Jamás aceptaré que he pecado.
La cálida putrefacción de las lombrices
la negrura del agua estancada
es una cobija para mí

el subsuelo
        mi novia perfecta.


DIEGO ILLESCAS (Guadalajara, 1997). Ha participado en declamaciones y slam poetrys y  colaborado en revistas como Poesía Referencial, Nocturnario, El grito Literario, entre otras. Actualmente estudia arquitectura y disfruta mucho de la fotografía pero como hobby.

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POESÍA Mi lengua como plegaria entrecortada | Tania Salinas


NUDO CIEGO 

¿Todo el desdén del mundo
hace mella en el alma del poeta?
¿O la borrachera enfermiza que
saboreó el amargo en otros labios,
como fantasma vino a dar a este siglo
en busca de bocas licenciosas?
Alguna explicación debe haber
alguna, que arranque el hondo suspiro,
que cubra la grieta que no encuentro
pero siento me arrastra al vacío.
Quiero saber ¿por qué poeta?
También he sentido una admiración siniestra por los péndulos,
por el vaivén, por el segundo como perro herido que atontado va y viene,
he sentido fascinación por las corbatas,
pero dime ¿por qué poeta?
He oído decir entre asombro y risa,
que no somos ni hombre ni mujer,
que somos seres neutros y extraños,
que sentimos doblemente como él o ella,
que padecemos nostalgias perennes
y que un orgullo abrazador no nos suelta la rienda,
he oído decir que somos dos en uno,
que se cae el hombre y se levanta la mujer,
pero nunca los dos a la vez,
dicen que soportamos más que los hombres,
pero me han mentido, tú no soportaste como poeta,
te largaste a no sé dónde siendo hombre,
te tengo rabia, la misma rabia que me tengo a mí,
a mí que me encojo en esa idea
que te acompañó la víspera.

EMBESTIDA HETERODOXA

No puedo expulsar por los ojos aquello que leo con el cuerpo,
tampoco puedo escribir sobre el efecto placebo
cuando las papilas gustativas de mi novio
lanzan fuego en las capas del rocío

Presiento la crisis existencialista del planeta,
las rodillas raspadas del mundo,
los borbotones de VIH en las venas del parque
y comprendo que chocar mis dientes contra la esperanza es irremediable.

Me prometieron toquecitos
y el electroshock emergió en mi lengua como plegaria entrecortada,
como sucesivos duelos en los que extrañar es la antítesis del olvido.

“No soy una magnolia” me dije,
lo que veo no son pétalos,
es mi sistema nervioso que empieza a caer a pedazos.

El azul claro se torna pardo-oscuro
y pende como humo de las barbas de dios.
Dios está cabreado con el mundo, o sea conmigo,
pero no es mi culpa que la corriente, también me queme las plegarias.

Cómo voy a calentarte las orejas mi señor
si en mi axila las sonrisas están petrificadas,
si tengo miedo, si tiemblo,
si mi corazón está en cuidados intensivos
cuando mi cuerpo tirita al filo de la cama.

Cómo voy a nutrirte el ego mi dios,
si en lugar de prenderse se me apaga el planeta
cuando me clavan 120 voltios de escarcha punzante.

Cómo hago señor para iluminarte la autoestima,
en este instante en que el amor
es una costra ardiéndome en los parpados.

No puedo ni quiero elevarte en tu pedestal señor,
solo intento frenar el coito,
bajarme de la cama
y eructar mi inconformidad
en el complejo sodo-patriarcal del invierno.

NOSTALGIA 

Ha venido desde constelaciones desconocidas,
ha entrado por poros y pupilas,
se ha unido inclemente
a la espina dorsal del alma
contagiándola de oscuro aliento.
Recorre mis hemisferios,
descansa en los torrentes sanguíneos.
He vejado su nombre mil veces,
pero ha decidido quedarse
a hacerme amarga compañía.
Resignada me dejo acariciar,
sé que no la podré sacar de la entraña,
mi lagrimal desde hace tiempo
ya no sabe parir gotitas
de rocío que carguen con ella.


TANIA RAMOS SALINAS
El último rincón del mundo, Loja-Ecuador.

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BLANCO De la muerte y la mentira, la sobra y la reunión: dos libros de Balam Rodrigo | Daniel Medina


Morir es una mentira grande… es, en buena parte, un Balam Rodrigo inédito: uno que por momentos asoma terriblemente humano, más terrenal que de costumbre. 
A estas alturas, no tiene mucho sentido hablar de la destreza poética de Balam Rodrigo; libros como SilenciaIcaríasDesmemoria del rey sonámbulo o Braille para sordos han sido una confirmación del dominio del lenguaje y la variada propuesta que desde Hábito Lunar ha contenido no una unicidad en el discurso sino una potencialidad, un afán de ir mucho más allá de lo tratado en el poema.

Morir es una mentira grande que inventamos los hombres para no vernos a diario (Ediciones O, 2016) y Sobras Reunidas. Antología de poesías y pensamientos inútiles  (Los bastardos de la uva, 2016) no son otra cosa que un seguir el camino a pasos agigantados. Dos libros totalmente distintos, escritos en diferentes épocas, diferentes poéticas y por tanto, diferentes preocupaciones y lecturas del mundo. Aunque podemos decir que ambos libros sorprenden, y en eso radica su pequeño parentesco, por guardar distancia con los otros libros del poeta.

EL LIBRO QUE ES CHIAPAS

Morir es una mentira grande… es, en buena parte, un Balam Rodrigo inédito: uno que por momentos asoma terriblemente humano, más terrenal que de costumbre. El primer poema del libro, Sabinal, aborda el dolor por la muerte de Jaime Sabines y la correspondencia con su figura inasible, correspondencia que es, en realidad, una introspección: “Y estoy feliz porque ha muerto un hombre / que sufría en la enfermedad, / pero le lloro al hombre que conocí / por sus grandes poemas”. Fechado en 1999 –y recordemos que Balam Rodrigo publica su primero libro hasta 2005–, Sabinal es un homenaje como es un arrepentimiento, una disculpa y finalmente una promesa, un resistir el embate de la muerte a través de la trascendencia poética: “Y las palabras no se entierran en la tumba, / se entierran en el alma, en el beso, / en la caricia, en la mujer, / en el corazón de las horas del día". En los poemas posteriores del volumen, la admiración se extiende hasta los confines del agua, hasta la admiración de lo que crece a los alrededores o, más bien, alrededor de aquello que nos vio crecer sobre la tierra: “Desnudo asisto al parto de tus palabras de agua, / desnudo asisto al eco de tu voz de lluvia / como el que asiste por primera vez / al nacimiento del mundo”. Encontramos también un regresar a la infancia, a la imborrable huella del tiempo, como ocurre en el poema Marimba: “Hoy vengo a ti, marimba, / para que hagas bailar a los niños que fui, / a los que soy, a los que he sido”. Los ritmos inteligentes y las imágenes poderosas, que nunca se duda hallaremos en la obra de Balam Rodrigo, están presentes en estos poemas. Ríos, amaneceres, visiones al interior del agua, la empatía con el mundo natural que vemos romperse, marimbas; la presencia de Sabines, Rosario Castellanos, Armando Duvalier, Roberto López Moreno, Joaquín Vázquez Aguilar, Juan Bañuelos, Cancino Casahonda; Morir es una mentira grande… es un rendirse ante el valor de la tierra que lo vio nacer, una visita recurrente por la selva y el salpicar del río, un reclamo por la bajeza de los daños: “Chiapas es una niña mutilada / cuyos miembros son talados segundo a segundo / por un racimo de hijos ciegos / enfermos de poder y de ignorancia”.

CARTOGRAFÍA DE ANIMALES (POETAS) EXTRAÑOS

En Sobras Reunidas podemos encontrar por lo menos tres registros, tres variaciones del discurso: al Balam Rodrigo que conocemos bastante (como el anterior expuesto), otro que experimenta un poco más con el poema visual y finalmente, por el que me decantaré en esta ocasión, el Balam irónico y aplastante que se haya al inicio y al final del libro; hablo, pues, del poeta que hace un pase de lista y, sirviéndome de la poética del libro, una mentada de madres a la fauna de poetas no sólo mexicanos sino mundiales. Aquí, Balam Rodrigo no sólo descree de la musa sino que descree del poeta barbudo que levanta la mano y dice que habla con Dios, el poeta místico; o el narcopoeta que “quiere ya mamar y colgarse de las ubres del poder”; o el poeta mundial, “fanático del turismo literario”, que viaja y viaja por el mundo pero no escribe poemas, porque el escribir poesía y el ser poeta, a veces, no tienen relación. Destaco también al poeta alienígena que nos dice 0100101, UFO, asteroide, constelación, aquel que “es síntoma inequívoco de la enfermiza banalidad de nuestro tiempo”. Si el lector piensa en cierto poeta, cierto conocido, amigo o enemigo en su defecto, en cierto Círculo… de gentes mañosas, bueno, de eso se trata probablemente. Hablo también del Balam Rodrigo que escribe el Vergario, parte final del volumen, ese que como muchos poetas mexicanos ha sabido poetizar lo que para muchos poetas místicos es bajeza. Concluyo este comentario con el poema final del libro y a la vez poema final del Vergario, texto que además es una respuesta a detractores y enemigos literarios del poeta:

“Manos les harán falta / para pelarme la verga”.

DANIEL MEDINA (Mérida, Yucatán, México; 1996). Es autor de las plaquettes de poesía Mímesis para gusanos (2015) y Casa de las flores (2016). Poemas suyos figuran en las antologías 8° Carruaje de Pájaros y Karst. Escritores de la península yucateca en 2016, así como en diversos medios digitales e impresos como Blanco Móvil, La Gualdra (suplemento cultural de La Jornada Zacatecas) y Parteaguas. Recibió el Premio INBA-CEDART de Poesía 100 años de letras mexicanas (2014), el IV Premio Nacional de Poesía Joven Jorge Lara (2014) y una Mención Honorífica en el I Premio Internacional Caribe-Isla Mujeres de Poesía (2015). Es director de Ediciones O. Parte de su trabajo ha sido traducido al inglés.

ESCAFANDRA Cuando perdemos la brújula | Blanca Vázquez

Las fronteras no son el este o el oeste, el norte o el sur, sino allí donde el ser humano se enfrenta a un hecho.
Henry D. Thoreau
Quienes han creado las fronteras lo han hecho con la idea de conformar territorios y delimitar propiedades; muchas veces ese sistema lleva de la mano odios, resentimientos y hasta guerras. Y cuando hablo de guerras éstas no sólo se dan en el campo de batalla sino también en las mentes e ideologías de quienes habitamos este planeta.

Hay en Seatle, Washington una organización llamada WAGRO que une en sus siglas a un estado norteamericano y un estado mexicano, ambos habitados por una mujer guerrerense, Julieta Altamirano Crosbi. Ella ha buscado que sus imaginarios mexicanos nos se pierdan en los imaginarios del vecino del norte.

En ese estado donde ha nacido Starbucks, donde se fabrican los Boeing 747 y vio la luz el fantástico Jimi Hendrix, esta mujer procura que los latinos, pero sobre todo los mexicanos, no pierdan el contacto con su lengua y sus costumbres; labor nada fácil y sí apoteósica. Aquí habitan una fuerte cantidad de seres humanos guerrerenses, el Sur ha venido al Norte y con él los tacos, el pozole y algunos casos el maíz morado. Pero en ese mismo contexto ha llegado el coraje, la desazón y desencanto que nuestro México o nuestro Guerrero querido nos ha ido heredando. En qué momento perdimos el amor por esa tierra tan prodigiosa y noble, cuándo dejamos de vernos de tú a tú; sé que pensarán que todo es heredado por el sistema capitalista y neoliberal que E.U.A ha creado, pero ¿en verdad nosotros no hemos sido capaces de construirnos desde nuestros valores y nuestro proceder?

WAGRO realiza programas de empoderamiento para mujeres latinas, brinda capacitación a organizaciones que trabajan  con personas de capacidades diferentes y las llevan a Guerrero para que se retroalimenten y compartan la labor. Y muchas veces tengo que decirlo se encuentran con las puertas cerradas porque los mexicanos hemos dejado de creer, se nos ha vuelto costumbre ver la deslealtad, pero yo aún creo existimos muchas personas que creemos en el otro. Hoy que estoy de este lado me doy cuenta que las fronteras las hemos construido desde nuestros razonamientos y con mucha pena desde nuestros espacios emocionales. Acá con mi inglés en ciernes he recibido sin que me conozcan un apoyo de los individuos que habitan este país de inmigrantes.

Recuperarnos desde el Sur no sólo debe ser un discurso, sino una acción donde nos sintamos orgullosos de venir de nuestros territorios y sabernos parte de y no fuera de… sé que pensarán que soy utópica y que quizá sea mi primer viaje, no es así. Lo que sucede es que venimos arrastrando la cobija del estado proteccionista, del chinga si puedo, del agandalle, la envidia y la corrupción. Sí, lo he visto de éste y del otro lado. Hay tanto por hacer, lo sé. WAGRO trabaja en Seatle, pero no basta con sus propósitos, necesitamos resetear nuestro cerebro para dejar de sentirnos humillados y perdedores, porque no lo somos, o sí, pero por elegir a nuestros gobernantes o a esos gobernantes a los que les importamos un pepino.

El amor a la patria no conoce fronteras ajenas decía Stanislaw Lec. ¿En dónde perdimos la brújula? ¿Cuándo nos sentimos superiores o inferiores? ¿Por qué culpamos a otros de nuestros males? ¿Cómo nos conformamos como seres humanos y no masas corpóreas que habitan sin habitar? ¿Quiénes nos ayudarán a sentirnos orgullosos si nosotros mismos no sabemos quienes somos o lo que es peor desconocemos al que está a nuestro lado?

La formación académica debería fortalecernos, pero aún más los valores que hemos ido abrevando, saber que los y las que vienen después de mí tomarán la estafeta, así que debo compartir mis saberes y mis experiencias, sino, como nos decía un ser humano dedicado a la investigación universitaria, el conocimiento se pudre dentro de nosotros mismos. La generación de redes podrían evitar un sinfín de desacuerdos, guerras y hasta muertes.

Nosotros somos los culpables de nuestras propias experiencias, saben de lo que hablo, lo saben. Seguiré transitando este imaginario cultural y urbano, seguiré recorriendo los saberes traídos a este país y continuaré creyendo en aquello que ha escrito Paul Auster. Nuestras vidas realmente no nos pertenecen, pertenecen al mundo, y a pesar de nuestros esfuerzos por darle un sentido a éste, el mundo es un lugar que va más allá de nuestro entendimiento; entonces ¿por qué razón nos invisibilizamos?

Para escuchar

Somos anormales. Residente
La jaula de oro. Tigres del norte
La raíz de mi tierra. Lila Downs

Itasavi1@hotmail.com
Facebook: Blanca Vázquez

Imagen | Paulo Ceric

POESÍA Marcela no habla de amor | Pablo Antúnez



EL ÁRBOL

I

El álamo no era una isla de reposo
para la lluvia antes de caer a tierra firme.
No era la gota
la que cerraba tus ojos.
El álamo no era vino
ni fruta rodante en un desierto despoblado;
no era una flor ni una isla llamada como tú.
El álamo no era la puerta blanca ni la imagen tuya
colgada en ella;
no era la neblina que no cabía entre tu muslo y mi boca.
Sólo era un árbol, pero debajo de él aprendí tu tacto de memoria.

II

Marcela nunca habla de amor.
En su habitación no hay dibujos ni frases amorosas;
si me lleva al comedor y me sirve un té
no es para hablar de amor.
Si finge recibir mensajes de otro hombre,
no lo hace para hablar de amor.
Cuando saca mis zapatos si me quedo dormido en el sillón
o me dice al oído que es hora de dormir;
si me tapa los ojos con el sostén o esconde un lado de mis calcetines;
cuando se acuesta bocarriba y dice: ¡aplástame!;
si canturrea una pieza de Bach mientras me desnuda
o introduce un pedazo de hielo bajo mi ropa;
cuando aprieta sus pechos contra mi cara
o mordisquea mi oreja muy quedito;
cuando brinca hacia mí con un solo pie o se cuelga de mi cuello y me tira al piso;
si se acerca y me mira fijamente como si tuviera ganas de volar.
no lo hace para decir: este se llama amor.
Marcela no habla de amor y dudo que ahora empiece a hacerlo.

III

Marcela, mi Marcela:
hervimos nuestras ganas
en la brasa de ese olor a eternidad
porque sabíamos
que el futuro no cabía en nuestro tacto.

IV

[Aviso]

Si bailas con Marcela,
no has de traer flor en mano;
venera su danza
es sagrada.
Honra el opus que con su mirada elija,
es vida, es luz.
Elije el ballet de los ángeles,
Marcela sabrá recompensarte.

POSTAL

Marcela, recibo esta postal
con tus letras redondas como tus nalgas.
La llevaré adonde sea que vaya.
¿Recuerdas a la vecina?, tu ex vecina.
Anoche vino a casa y confesó que hizo fiesta por tu partida.
Dijo que eras muy ruidosa en las noches.
Ahora ella duerme tranquila, me lo aseguró.
Y no, no pienses mal.
Es verdad que me da por ensayar high voltage positions con cuanta mujer me insinúa ser una fiera en la cama.

Pero esta vez fue diferente. Te lo juro.

Te decía, Marcela
Cuidaré esta postal con devoción.
Conservaré cada una de sus letras
la llevaré cuando suba a tomar aire en la azotea
y si viajo a Veracruz o a Puerto Escondido, la llevaré conmigo.
Marcela, si con el tiempo la postal pierde nitidez
o se borran tus letras redondas,
con fervor ilimitado
reconstruiré cada pedazo, cada letra,
con infinita paciencia
hasta que tu voz reconstruya
la luz suave de esta casa que se ha vuelto ave.


PABLO ANTÚNEZ. Premio estatal de poesía IMAC, Durango, 2013. Ha escrito Fuera de cualquier paraíso habitual (libro de poesía), Amárrate a una escoba y alcanza el cielo (libro de poesía), Lecciones del cuervo y otros cuentos (libro de narrativa), El amor es una bestia sin huesos (libro de poesía) y Mi casa se ha vuelto ave (libro de poesía).

Imagen | Pinterest

MINIFICCIONES Brevedades varias | Ricardo Alberto Bugarín


LOS IMPERATIVOS DEL AMOR

Se le había ocurrido que yo fuera su Paul Ricoeur. Un día se apareció con unos grandes cartones de embalaje y fabricó unas tapas. Le colocó un buen lomo y lo forró todo con papel felpilla gris.

Mientras redacta su tesis, me tiene en el escritorio toda la tarde sentado y sin moverme. Eso sí, de vez en cuando, levanta su mirada de la computadora y me dice Paulcito mío. Yo me enternezco todo, disfrazado de libro, y le sonrío desde mi rincón.


JUEGOS PELIGROSOS

El vasodilatador cooperó como estaba previsto. Arrojamos la primera piedra y esta se introdujo sin mayores inconvenientes. Oímos el sordo sonido del deslizamiento y esperamos un momento para escuchar las contraindicaciones. Ante el silencio total, continuamos con mayores bríos y seguros pasos. El médico dijo que si no había espasmos o síntomas de convulsiones, el camino quedaba  ya despejado. Hicimos noche y, al amanecer, nos aprestamos a culminar con el experimento. El abuelo salió airoso de este ataque y cuando estuvo listo, le inyectamos el veneno.


GRITO EN EL CIELO

Cuenta el Libro Mayor (aunque nunca supimos cuál era ese libro) que cuando las tortugas despierten, desde el centro de la tierra, se habrán de sacudir hasta las montañas más altas y se habrán de abrir hasta los mares más profundos. Cuenta, además, que las tortugas están allí todas calladitas pero, cuando ese día despierten, con sus bramidos habrán de cubrir todo el orbe conocido. Será entonces cuando nosotros pegaremos el grito en el cielo pero todo será como un intento mudo. Nadie escuchará. Nadie vendrá por un rescate. Y todos los muertos –hasta los muertos- querrán escapar de sus prisiones soterradas. Tal vez entonces se quiera escribir un nuevo libro. Tal vez entonces comience el paraíso


PROFUNDA ASPIRACIÓN

No hay escena más tierna que un paisaje de sillas plegadizas. Uno las ve una al lado de otra, diríase, en armonía y se le estruje el corazón. Todas mirando, generalmente, hacia delante o en semicírculo. Tan femeninas, circunspectas, elegantes, aligeradas, complacientes. Siempre dispuestas a esa entrega tan propia de las sillas. Quietitas, calladitas, modosas, siempre utilitarias y serviciales. Veo todo esa escena, extendida al aire libre, y quiero vivir esa ternura de silla plegadiza. Y comprendo, profundamente, que esa es toda mi aspiración. Cuando sea grande, quiero ser una silla plegadiza.


LA OTRA LECTURA

Todo lo desparejo puede emparejarse como todo lo torcido puede enderezarse como todo lo humedecido puede secarse o como todo lo caído puede volver a alzarse. Pero no todo lo roto tiene compostura. Así pensó el príncipe cuando, al acariciarse el corazón, sólo encontró el zapatito. Esto nos lo leía la abuela en un viejo libro de su infancia. Sucedía que a ese libro le faltaban páginas y la abuela siempre acomodaba las historias. Eso lo sabemos ahora que ya somos grandes.


VIOLENCIA DE GÉNERO

Después de diversas confrontaciones, nos pusimos de acuerdo. Hicimos nuestra versión libre del “Entremés del mancebo que casó con mujer brava”. Cuando cayó el telón, la crítica nos enrostró un proceso por violentar al género.


RICARDO ALBERTO BUGARÍN (General Alvear, Mendoza, Argentina, 1962). Escritor, investigador, promotor cultural. Sus publicaciones de poesía son: Bagaje (poesía, 1981) y de microficciones: Bonsai en compota (Macedonia, 2014), Inés se turba sola (Macedonia, 2015) y Benignas Insanías (Sherezade, 2016). Textos de su autoría han sido incluidos en antologías argentinas e internacionales. Diversas publicaciones periódicas y revistas especializadas han publicado trabajos  suyos como es el caso de Suplemento Literario de Diario “La Prensa” de Buenos Aires, la revista “Letras de Buenos Aires” dirigida por Victoria Pueyrredón y Suplemento Cultural de Diario “Los Andes” de Mendoza, entre otras ediciones argentinas. También ha sido publicado en Ecuador, España, Italia, USA, Venezuela, México, Chile, Perú, Colombia y Uruguay. Textos de su libro Bonsai en compota han sido traducidos al francés y publicados por la Universidad de Poitiers (Francia). Integra las ediciones Borrando Fronteras-Antología Trinacional de Microficción Argentina, Chile y Perú; ¡Basta! Cien hombres contra la violencia de género (edición argentina); y Vamos al circo. Minifición Hispanoamericana de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), México.

CULTURA DIGITAL La red como símbolo de la memoria: Intervención del grupo CENACE


La intervención se realizó en la sala destinada al artista Carlos Alonso en el Museo Evita – Palacio Ferreyra (Córdoba, Argentina), el jueves 23 y 24 de marzo de 2017.
CENACE Cecilia Picca, Nancy Diaz y Cecilia Strasorier recogieron durante dos días  percepciones y relatos que se incorporaron al trabajo de campo realizado con anterioridad. Durante la intervención la gente se acercó a extender la red y a intervenirla, trabajando de  manera colaborativa.
         Muchos de ellos se conocieron en la sala y juntos intentaban tejer más de una línea o escribir en grupo las vendas de algodón que con posterioridad, ellos mismos fueron entrelazando a la red de cuerdas del mismo material y que fue pensado, por las artistas, en función de la obra del artista Carlos Alonso.
         Una red en horizontal de más de 20 metros tejida entre todos que UNIÓ relatos, sensaciones, que conectó, que fue intervenida y pensada como símbolo de la memoria. Memoria que a partir de la intervención se sigue actualizando para albergar muchos tiempos -el de la ejecución de los hechos y el de su visualización presente– añadiendo de ésta manera nuevos niveles de significación.









NANCY MARIEL DIAZ. Es Licenciada en Pintura, egresada de la Universidad Nacional de Córdoba, Profesora Superior en Pintura egresada de la Universidad Católica Argentina. Un año de cursado en la Licenciatura en Gestión Educativa. Universidad del Aconcagua. Mendoza. Entre 1999 y 2003 participó de muestras colectivas: “Grabados” Galería de Arte Contemporáneo y Experimental. Pabellón Argentina U.N.C. y “Uno´s” artistas plásticos cordobeses en el Cabildo Histórico de Córdoba. Se desempeñó en 2001- 2002 como Ayudante Alumno en la Cátedra de Dibujo I – UNC. Desde 2008 al 2016 se desempeñó como docente en los distintos niveles educativos. Participando en el IV Congreso Internacional Mercedario sobre Niñez y Adolescencia en Riesgo Social “Vulnerabilidades en juego, entre el riesgo y la inclusión” – II Congreso Nacional de Cautividad y Esclavitud. Córdoba, Argentina. Primer Congreso Educativo sobre Trata de Persona. La Plata, Argentina. Email: lanancyd@yahoo.com.ar    

MARIA CECILIA PICCA. Es Lic en Pintura. Profesora Superior de Educación en Artes Plástica y Premio Universidad al Mérito Académico, otorgado por la Universidad Nacional de Córdoba. Durante su carrera re-significó los espacios vacíos. En el 2012 comenzó la investigación y la producción artística sobre las variables de "cesía" de remisión, de permeabilidad, de absorción; grados de opacidad, de brillo especular y transparencias poblaron sus experimentaciones. En el 2015 obtuvo una beca del Fondo Nacional de las Artes de producción y pensamiento lo que le posibilitó repensar su proceso artístico; con un recorrido por todas las posibilidades de la abstracción; esta artista Cordobesa ha participado en Arte Ba, Art Miami, Art Bo, en bienales y salones nacionales de pintura, recibiendo premios y menciones por su obra. Se destacan el Primero Premio Federal de Pintura en Bs. As., el Premio Estímulo en el Centro de Exposiciones Contemporáneas en Rosario. Su participación en los salones Nacionales Bancor; del Palais de Glace y en la VI Bienal Nacional de Pintura en Santa Fé. Email: artecpn@yahoo.com.ar    

CECILIA INES STRASORIER. Es Profesora Superior de Educación en Artes Plásticas egresada de la Universidad Nacional de Córdoba; cursó la Licenciatura en pintura desempeñándose como ayudante alumna en la Cátedra de Morfología II. Trabajó en Fundaciones artísticas: Guía de visitas en la Exposición Homenaje a Raúl Soldi, Cabildo Hist. Cba; como Ayudante Técnica de Dirección y Realización del Museo Institucional del C.P.C.E/C.P.S. Cba. En la producción y montaje de muestras en: Cabildo Histórico de la Ciudad de Cba; Galería de Arte Josefina Cangiano; Consejo Prov. De la mujer; Sala Francisco Vidal; casa de la Cultura de Bs. As.; Casa de la Cultura de Rosario; Galería de Arte Zurbarán. Y como docente en distintas instituciones. Ha participado de cursos y seminarios. Realizo Muestra Individual de Pintura en la Sala R. Viola del Centro Cultural San Vicente Cba. Muestra de Pintura y Escultura Sala de Exposiciones del Banco Credicoop, Cba. Mención Especial Concurso de Pintura Museo de Arte Contemporáneo Fernando Bonfiglioli, Villa María “Doscientas” intervención urbana Paseo del Buen Pastor Cba; “Salón Regional Raquel Forner” mención de pintura. Sta. Fe. “Mostrar Arte de Córdoba en Rosario” Muestra colectiva Museo Municipal de Bellas Artes Juan Castagnino y Agencia de Turismo y Cultura de Rosario, Santa Fe; “Amor-Amor” Pinturas y Esculturas, 27 Artistas. Galería Zurbarán Cba; “Osde” Muestra del Premio Argentino de Artes Visuales. Museo Emilio Caraffa; “Cordobesas” 75 artistas plásticas. Galería Zurbarán Cba. Email: cecistrasorier@yahoo.com.ar  

POESÍA Memorabilia | Jonatán Reyes


(Traducción al portugués y al italiano)

MEMORABILIA

No me gusta la rima ni la melodía; no sé bailar
nací muy cansado como para salir bailando de la nada
pero puedo maniobrar mi caída al suelo
para disimular un ataque de nervios, de vida y de sol
un ataque de océano agravando la marea en mi sangre
(mientras en la lejanía) un mambo
dando tumbos a tropezones se le salen las frutas
y no soy nada, soy danza

Torpe me arrimo a esa calle rota
donde nacimos espuma, diáfanos
jugando a las escondidas y al exilio
donde las brujas invierten su magia para prender inciensos
y un jazz suena ebrio de madrugada hasta perder los colores
donde un perro Gran danés desordena todas sus manchas
con cadencia y rabia, y los relojes babean leche de sombra
y simulábamos ser felices
a media cuadra el mar agitando todos sus hechizos
llegando un otoño hallowinesco, de postal, disléxico
derramando la piel de las hojas
alborotando la diáspora de los atardeceres
alterando la alquimia del salitre y la nostalgia

La cena maldita del alba, donde están servidas las escenas
las azucenas decoradas de polvo
los fantasmas bebiendo del llanto amorfo de las piedras
cómplices de todo júbilo y de todo crimen
mientras organizan mi primer colapso
entre los acuerdos rotos del viento
la ravenala palpitando
(bombeando a machetazos la luz)
y entre la hojarasca desafiando la forma precisa de la belleza
no hemos vuelto a saber de nosotros


MEMORABILIA

Não gosto da rima nem da melodia; não sei dançar
nasci muito cansado para surgir dançando do nada
mas posso obrar a minha queda no chão
para dissimular um ataque de nervos, de vida e de sol
um ataque de oceano aumentando o fluxo no meu sangue
(enquanto na lonjura) um mambo
que aos tombos e tropeços faz derrubar as frutas
e não sou nada, sou dança

Inábil me apoio nessa rua triste
onde nascemos espuma, diáfanos
jogando às escondidas e ao exílio
onde as bruxas invertem a sua magia para atar incensos
e um jazz ecoa ébrio de madrugada até perder a cor
onde um dogue alemão mistura todas as suas manchas
com cadência e raiva, e os relógios expelem leite de sombra
e simulávamos ser felizes
a meia quadra o mar agitando todos os seus feitiços
chegando um outono hallowinesco, de postal, disléxico
derramando a pele das folhas
perturbando a diáspora dos entardeceres
alterando a alquimia do salitre e a nostalgia

A ceia maldita da alvorada, onde estão servidas as cenas
as açucenas decoradas de pó
os fantasmas bebendo do choro amorfo das pedras
cúmplices de todo o júbilo e de todo o crime
enquanto organizam o meu primeiro colapso
entre os acordos quebrados do vento
a ravenala palpitando
(bombeando a golpes a luz)
e entre a folhagem desafiando a forma precisa da beleza
não voltamos a saber de nós

(Traducción de Sandra Santos)


MEMORABILIA

Non mi piace la rima ne la melodía; no so ballare
sono nato molto stanco per cominciare a ballare dal nulla
ma posso manovrare la mia caduta al suolo
per dissimulare un attacco di nervi, di vita, e di sole
un attacco d’ oceano aggravando la marea nel mio sangue
(mentre in lontanza) un mambo
dando capitomboli fuoriesce dai frutti,
ed io non sono nulla, sono una danza.

Torpe mi affaccio a questa strada rotta
dove nascemmo spuma, diafani
giocando a nascondino e all’ esilio
dove le streghe invertono la loro magia per prendere incensi
ed un jazz suona ebrio all’ alba fino a perdere i colori,
dove un cane dalmata disordina tutte le sue macchie
con cadenza e rabbia, e gli orologi sbavano latte d’ ombra.
E simulavamo d’ esser felici
poco lontano il mare agitando tutti i suoi incantesimi
arrivando un autunno da hallowin, da cartolina, dislessico
spargendo la pelle delle foglie
scompigliando la diaspora dei tramonti
alterando l’ alquimia del salnitro e della nostalgia.

La cena maledetta dell’ albadove sono servite le scene
le amarillidi decorate di polvere
i fantasmi bevendo il pianto amorfo delle pietre
complici di ogni giubilo e di ogni crimine
mentre organizzano il mio primo collasso
fra gli accordi rotti del vento
la ravenala palpitando
(bombardando a colpi la luce)
e fra la spazzatura raffinando la forma precisa della bellezza
non abbiamo più saputo di noi stessi.

(Traducción de Stefania Di Leo)


JONATÁN REYES (San Juan, Puerto Rico, 1984). Poeta y editor. Ha publicado, como Jonatan Medusa, Hologramas Exiliados (plaquette, 2012) y los libros Actias Luna (2013), Aduana (2014), y Sunny Sonata (2014). Su poesía ha sido publicada en diversas revistas internacionales de literatura y poesía, de países como, Colombia, Argentina, Venezuela, España, Grecia, Italia, Brasil, Ecuador, Estados Unidos, y México. Parte de su trabajo ha sido un incluido en varias antologías internacionales, como la Antología de Poetas Latinoamericanos (Imaginante Editorial, Argentina, 2015) y Voces de América Latina (Mediaisla Editores, New York, 2016). Lo han invitado a diversos festivales y encuentros de poesía, entre ellos, al “I encuentro latinoamericano de poetas del Itsmo”, al II Festival Internacional de lectura “Agua Dulce Caracola” (México, 2015), al IX Festival Internacional de Poesía del Caribe (PoeMaRío)” en Barranquilla, Colombia, y al reciente V Festival Latinoamericano de Poesía Ciudad de Nueva York. Es finalista del III y del IV Premio Internacional de Poesía “Pilar Fernández Labrador”. Recientemente preparó la antología bilingüe (español/portugués) Del Triángulo de las Bermudas a Lisboa: 18 poetas puertorriqueños que se publicó en la revista colombiana “Otro Páramo”. Su poesía ha sido traducida al italiano, griego y portugués.

POESÍA Donde bailan las vírgenes infinitas | Ignacio Tellez


ARQUETIPOS

Hay momentos en donde quiero dibujar
mi sombra hueca
pero veo pájaros rotos
Cuando alguien derrama mis letras
en la tierra
no escucho más allá de los perros
Quiero dejarme
pero ¿Qué otro amigo me conoce?
Sólo lo que vemos con dolor
fecunda
Dije.

ÉL, QUE DUELE

Equívoco, trepidante y atormentado bostezo
de suplicios, alza la mirada
y busca con calamidad la redención,
suple la absolución como un juicio
Es en las palabras y las sábanas
donde surge una maraña de rosas
tiernas, duras, que buscan complacer
al mundo del poeta
Donde bailan las vírgenes infinitas,
en la osadía del humo que perpetua
la intimidad y la condena
a impuros pensamientos
Es el poeta el responsable de todo
lo inocuo, de la precaria decisión
de querer ser todo, es el poeta
que se encuentra tras la piel.

ALMOHADA

Afable figura del tiempo,
el dolor de los arácnidos
bajo mis pies, en un páramo altísimo
la estéril sombre baila
Un vado me circunda, el haya crece,
charlas botánicas, acertijo, figuras graciosas,
lágrimas.
Sufro en la risa de los muñecos
que acompañan mi censura en una nube,
bailando con una canción de cuna
dejo de ser almohada
                  para despertarnos.


IGNACIO TÉLLEZ. Nació el 29 de Julio de 1995 en la Ciudad de México.

Imagen | Pinterest

POESÍA Es un buen día para morir | Juan Bañuelos

“El Rutas”, conocido ladrón, fue
cercado y muerto el 29 de julio de
1974 en su vecindad, por agentes
de la policía, al no querer compartir 
un botín.

Últimas Noticias
Un ominoso escarnio de puñales
encapota los ojos del suburbio.
Tiembla el tiempo y el patio y en el turbio
lodazal suenan tiros policiales.
Sangre, polvo, terror, caries dentales
desafían la muerte. Y el disturbio
deslizándose en un cuchillo gurbio
en la esquina madrea sus vocales.
Sombras. Ráfagas. Rabia que se trunca.
Avanza por la calle la jauría
de rifles y patrullas. Como nunca
la madre ruega y grita entre la gente:
Hijo, entrégate, es tiempo todavía
Y “El Rutas” sólo empuña la ironía
(ojos duros de estatua impertinente)
atareado en romperle a la agonía
la usura magra de su único diente.

Poema tomado de Material de lectura


JUAN BAÑUELOS (Tuxtla Gutiérrez, México, 6 de octubre de 1932-29 marzo 2017) fue un poeta, ensayista, editor y catedrático universitario mexicano. Nació en Chiapas en 1932, Bañuelos estudió en las facultades de Derecho, Filosofía y Letras; y en la de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Fue uno delos fundadores del grupo integrado por cinco poetas mexicanos que en 1960 publicaron el volumen colectivo La espiga amotinada, que reunía Puertas del mundo, de Juan Bañuelos; La voz desbocada, de Óscar Oliva; La rueda y el eco, de Jaime Augusto Shelley; Los soles de la noche, de Eraclio Zepeda, y El descenso, de Jaime Labastida. El vate chiapaneco obtuvo el Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes 1968 por Espejo humeante; el Chiapas en la rama de Arte 1984 por su destacada aportación a la lírica de México; el Bellas Artes de Poesía Carlos Pellicer 2001 por El traje que vestí mañana, así como el Premio Xavier Villaurrutia y el Premio de Poesía José Lezama Lima por A paso de hierba.