CELLPHI Limpieza profunda I | Ismael Ochoa

Busco la imagen de mi agrado, no me cierro a ninguna posibilidad. Eso sí, estando bajo la ciudad, le doy preferencia a todos esos ancianos que han sido condenados a trabajar por un gobierno que, en lugar de estarlos cuidando, les está ayudando a llegar al final de sus días. Es claro que se ven cansados y, pese a eso no se rinden. Alguien les tiene que buscar el pan y quien mejor que ellos, ya que nadie más se acuerda de su existencia y de todo aquello que hicieron por todos los que ahora les tienen en el olvido. Me gusta encontrar a todo aquél que sufre. A todos aquéllos que entran al metro a atormentarse con el recuerdo, con la ausencia de ese alguien que partió como lo hacen los trenes, sin importarles a quiénes llevan y a quiénes no. Es la mejor manera de dejar en claro que la vida sigue, que viene un tren detrás. Tú sabes si lo abordas o te quedas contigo y tu dolor. Sé perfectamente cómo se sienten. Y no es porque ya no sufra, pero la peor parte de mi vida, en cuestión de sufrir o lo que me llevó a sufrirlo, ha quedado atrás. Les tomo fotos como una manera de compartir su sufrimiento.

CTR

La siesta

La espera I

El descanso

Agobio

Circular

El aseo

Chambeador

ISMAEL OCHOA. Nativo de la Ciudad de México, el ahora extinto DeFe, e inquieto, supersticioso, solitario e introvertido desde muy pequeño, se formó como fotógrafo por cuenta propia y ya después, mucho después, en la Escuela de Escritores de SOGEM y la Activa de Fotografía, cuando vio que lo aprendido ya no le era suficiente. Con cámara al pescuezo, cual vaca con cencerro, deambula por la ciudad en busca de la imagen que le cierre el ojo, valga la contradicción. Actualmente ha cambiado la réflex por su celular, dejando en claro que el fotógrafo es uno y la cámara es eso, una cámara, no más. Las fotos no se hacen por sí solas, pero el fotógrafo sí.
Así que, independientemente de la herramienta, se inventó un proyecto: CellPhi (Léase CelFi). Alguna vez un buen amigo me dijo, después de haberle comentado: —Lástima que tuve que recurrir al celular...
—pues eso la hace más fantástica, hace recordarles a todos que traen una cámara para hacer arte con la fotografía, no un aparato para hacer selfies (sic)…

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