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BREVARIOS Cuando pienso en mi familia biológica y duele la palabra abandono | Yaazkal Ruiz C.


Entiendo que la vida brinda oportunidades. Por ejemplo, a mí me dio oportunidad de una nueva familia y estoy firmemente convencida que fue lo mejor que pudo haberme sucedido. Sin embargo, hoy fue un día extraño, comenzó con cierta añoranza por el pasado, ese pasado casi desconocido. Aunque no sé si pueda llamarse añoranza, ¿se le puede llamar añoranza a lo que no se conoce plenamente? ¿Por aquello que bien puede ser una tela demasiado remendada, zurcida?
Mi pasado se ha ido modelando con información robada de muchos lados, personas, expedientes, para finalmente llegar a algo que pudiéramos considerar una verdad. No voy a hablar de ella, sino de esta mañana en que me miro al espejo y veo, tal vez con otros ojos, mis rasgos, mi complexión. Hay alguien, una madre, un padre, un hermano o hermana, que posee algunas de mis características físicas; alguien que también, como yo, no usa blusa de tirantes porque sus hombros son demasiado anchos. Posiblemente.
Tal vez me parezco a una de estas personas o no. Pienso que mi empeño por mantener a raya la alimentación y hacer ejercicio regularmente, comienza a alejarme del parecido que puedo tener con mi madre, el nombre de la mujer que aparece en un documento de adopción. O tal vez me acerque, aunque cabe la posibilidad de que también ella suba de peso con el menor pretexto. ¿Se teñirá el cabello? ¿Le gustará la bisutería, sabrá del vicio ese de comprar encendedores, aunque tenga en un cajón casi lleno?
Pensé en todas esas posibilidades, lo que pudimos vivir o no. Tal vez festejaría mis estudios o las cosas que escribo. No sé. Pensé en eso mientras me veía en el espejo y me dolió esa lejanía trazada entre aquella familia y la mía. En un principio hilé toda una historia de horror en torno ellos, los taché de lo peor. Hoy me doy cuenta que soy una de sus partes; de mi madre, mi padre, mis hermanos, el tamaño de las manos, el color de los ojos, la mueca de mi boca cuando sonrío. Y puedo, lo decido finalmente, ser feliz con ello.

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YAAZKAL RUIZ. (Oaxaca, 2001). Estudia la carrera de Psicología. Es lectora de tiempo completo. En Bitácora de vuelos se estrenó como escritora. Dice que jamás publicará un libro.  

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