Veo labios dentro de mis labios.
Veo manos dentro de mi boca.
Veo gente en el vidrio.
No hay más tierra ni casa,
sólo un rostro en el muro.

Me parezco al ruido de la carne
cuando tiembla.

He esperado mi regreso,
cada tarde escucho
un zumbido lagarto
en la esquina.

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