Creadoras y editoras de arte secuencial compartieron su trabajo como parte de la oferta del Salón del Cómic + Novela Gráfica. Con esto en mente, se llevó a cabo el diálogo “Del trazo al mundo”, con la participación de las mexicanas Eva Cabrera y Paulina Márquez, la chilena Natalia Matzner, la peruana Virginia Borja Flores y la colombiana Catalina Mejía.

En una industria que históricamente ha sido generada y consumida por hombres, el impulso al cómic hecho por mujeres es algo recie.nte. Con esto en mente, se llevó a cabo el diálogo “Del trazo al mundo”, con la participación de las mexicanas Eva Cabrera y Paulina Márquez, la chilena Natalia Matzner, la peruana Virginia Borja Flores y la colombiana Catalina Mejía.
       Paulina, tapatía con dos años de trayectoria, ha publicado una historia con la editorial Periferia Comics y ganado el Premio Nacional de Novela Gráfica Joven de Tierra Adentro, comentó que desde los seis años sólo se puede comunicar por medio de las imágenes, porque no le gusta narrar historias con palabras, y no piensa dejar de dibujar.
       Eva Cabrera, quien se define como nómada del mundo, hizo un recuento de su trayectoria, sus experiencias y colaboraciones, sobre todo con su amiga, Claudia Aguirre, con quien fundó su editorial Boudika Comics, la que les ha permitido publicar diversas historias y presentar su trabajo en la famosa convención internacional de ComicCon, en San Diego, California.
       Por su parte, Virginia Borja, quien es escritora y antes fue contadora pública, decidió dedicarse a la narrativa gráfica para difundir la cultura de su país, Perú; compartir sus leyendas y otras tradiciones orales, que pueden estar en riesgo de perderse si no se difunden. Borja no busca sólo compartirlas con sus compatriotas, sino también llevarlas a otras partes del mundo para que las conozcan.
       Natalia Matzner se ha dedicado desde hace más de diez años a hacer fanzines con su proyecto llamado Fanzinoteca Espigadoras, objetos que armonizan el contenido y el formato haciendo una conexión entre gráfica y poesía. Además de compartir su obra, Natalia habló del estallido social en su país, que lleva 50 días, en el que los artistas gráficos están llenando las calles de carteles con su obra, aunque no los están firmando. Este “florecimiento gráfico y poético” está ayudando a hacer más visible la lucha de los estudiantes y las mujeres en Chile, señaló Natalia.
       La moderadora y editora de cómic en España, Catalina Mejía, celebró que se esté “reivindicando la importancia de la mujer dentro del cómic, un medio efectivo para decir cosas por su versatilidad y porque en él caben todas las expresiones. Aplaudo que se vaya desmasculinizando”, concluyó.

Fuente: FIL 
Fotografía de portada: boudikacomics