Ethel Krauze menciona que Poeminas para Adelina es un libro que invita a relacionarse amorosamente -madre e hija-, por medio de la poesía, de manera que la lengua será un instrumento para que los niños jueguen con las palabras y despierten su interés por la literatura. A pesar de no haber tantos espacios para la divulgación de la literatura para niños y adolescentes, es grato que Bitácora de vuelos ediciones abra sus puertas a estas clasificaciones. 

Relata que el contexto familiar influyó de manera significativa en su formación como escritora desde su nacimiento, por ello, menciona que la pasión por escribir no es innata sino aprendida; el acompañamiento de lectura o tradición oral de padres a hijos es trascendente para una capacidad expresiva. 

Los dos motivos principales de esta inmersión por la literatura: su madre y su nana. Su madre leía poesía para ella, autores como García Lorca o Rafael Alberti, explicando a su vez las metáforas que había detrás de cada poema; por otro lado, su nana, una mujer indígena que se encargaba de contar historias de su pueblo. Así fue como Ethel Krauze conoció el cuento a través de la tradición oral. 

Debido a la tradición familiar del gran gusto por los libros, para ella, el juego de palabras fue su primer diversión, su primer juguete, inventando historias con tan solo 3 años de edad. A modo de conclusión, de acuerdo con todas las experiencias que tuvo la escritora, la oportunidad de maravillarse y seguir esta pasión por la poesía y el cuento, sería gratificante que Poeminas para Adelina fuese una llave que abra puertas para padres e hijos por el placer de leer y expresarse.