Es difícil encontrar literatura donde la protagonista sea descrita por el autor, masculino, de tal forma que las lectoras, en femenino, nos identifiquemos con el personaje y olvidemos quién lo creó. 

No sé ustedes, pero eso me sucedió la primera vez que leí Otilia Rauda de Sergio Galindo (Veracruz, 1926), y cada vez que la releo siento que esa Otilia me representa por la libertad de vivir que nos da con cada una de sus acciones. Galindo, novelista y cuentista a quien conocí cuando fui  vivir a Xalapa por primera vez, a principios de los años noventa.

Leer la obra de Galindo en general es disfrutable, sobre todo si vives en la región que describe con tanto acierto y con una especie de nostalgia por el camino que vas recorriendo para sentirte en la novela, pero que ya no es igual.

Collage Vanguardia.com.mx

A través de su literatura El Bordo, Dos Ángeles, Polvos de arroz vas encontrando costumbres y lugares tradicionales de esta parte del estado de Veracruz que son muy diferentes a lo que yo conocía hasta entonces, por haber vivido en la zona petrolera.

Lo curioso es que estas costumbres que describe en sus novelas tienen que ver con una ciudad pequeña, casi un pueblo pero con comportamientos muy cosmopolitas. Así, Otilia, a pesar de todo tiene una forma de ser que la emparenta con cualquier chica de la gran ciudad, en cuanto al uso que hace de su libre albedrío, el cual es reforzado por su calidad de heredera. Aunque esto último no es la condición primera para ser la mujer que es, ya que tenemos otros dos personajes que logran ser ellas a pesar de estar viviendo en un mundo masculino, y no son ricas como Otilia.

Aquí encontramos una historia de amor, de pasión, de sexo, lo mismo que de política y corrupción. La venganza es el hilo conductor de la trama. Parece que les estoy describiendo una serie televisiva de moda, pues este libro es mucho más que eso.

La novela Otilia Rauda nos muestra las pasiones humanas como lo hace cualquier gran escritor. Logra que nos identifiquemos con los comportamientos de cada uno de sus personajes. Otilia es una mujer inteligente, sensual con un sentido del humor y una valentía que rebasan un rostro llamado feo en contraste con el cuerpo perfecto que el autor describe como fantasía de cualquier hombre. Es una mujer desaprobada por su padre, quien lo único que quiere es casarla bien para poder desentenderse de los problemas que puede atraerle como pater familias el inmoral deseo que su hija provoca desde temprana edad.

Y la niebla aparece como parte de los personajes. Para los que no han visitado esa zona montañosa del estado de Veracruz, la niebla todavía era espesa a principios de los años noventa, cuando leía a Galindo por primera vez; era tan compacta que solo se escuchaba el grito de “pan” a lo lejos, pero no lograbas ver al panadero hasta que casi chocabas con la canasta que traía en la cabeza. Una niebla sumía en la oscuridad a la ciudad a una hora temprana, cuando todavía nos faltaban actividades por realizar.  

La niebla nubla la razón de los personajes pusilánimes como el marido de Otilia, o de los personajes con temores como Lazcano y su incapacidad de amar. Pero no logra cubrir la claridad de pensamiento de Otilia, quien lleva la novela hacia el rumbo que quiere, hacia el único final que podría tener una mujer como ella. Una mujer de principio a fin

TERESA MUÑOZ. Actriz con formación teatral desde 1986 con Rogelio Luévano, Nora Mannek, Jorge Méndez, Jorge Castillo, entre otros. Trabajó con Abraham Oceransky en 1994 en gira por el Estado de Veracruz con La maravillosa historia de Chiquito Pingüica. Diversas puestas en escena, comerciales y cortometrajes de 1986 a la fecha. Directora de la Escuela de Escritores de la Laguna, de agosto de 2004 a diciembre 2014. Lic. en Idiomas, con especialidad como intérprete traductor. (Centro Universitario Angloamericano de Torreón). Profesora de diversas materias: literatura, gramática, traducción, interpretación, inglés y francés. Escritora, directora de monólogos teatrales y autora del libro de cuentos El fin de la inocencia (Quintanilla ediciones, 2020).