El periódico

En estas vacaciones me he dado a la tarea de conocer sitios o páginas que difundan el quehacer literario de las escritoras. Me encuentro con un portal que alberga una cantidad enorme de reseñas, artículos, columnas, entrevistas y demás: Libros y letras. Justo ahí es donde encuentro la entrevista que el periodista Juan Camilo Rincón, realiza a la escritora Mariana Enríquez. Una entrevista genial. El tema de la entrevista gira en torno a la  literatura que se nutre de lo "supersticioso y las religiones alternativas para explicar o, al menos, buscar comprender lo irracional". Se mencionan autores como Bram Stoker y Drácula, la filosofía oculta, Arthur Machen, Aleister Crowley, Steven Spielberg, Twin Peaks y Stephen King, que funcionan en la narrativa de Enríquez como "insumos con los que construye híbridos que buscan reivindicar el imaginario fantástico popular latinoamericano". 

Cabe mencionar que con el libro Nuestra parte de la noche, que narra la historia de un padre y un hijo que atraviesan Argentina por carretera, desde Buenos Aires hacia la frontera norte con Brasil, con los años de la junta militar como telón de fondo y la tensión en el ambiente por los controles de soldados armados, la autora obtuvo el Premio Herralde de Novela 2019. 

Dentro de la trama del libro, el hijo, Gaspar, está llamado a ser un médium en una sociedad secreta, la Orden, que contacta con la Oscuridad en busca de la vida eterna mediante atroces rituales. Los orígenes de esta secta se remontan a siglos atrás, cuando el conocimiento de la Oscuridad llegó desde el corazón de África a Inglaterra y desde allí se extendió hasta Argentina.

No se diga más. Copio la primera pregunta y los invito a leer la entrevista completa en el sitio Libros y Letras.

¿Cuáles fueron tus insumos para relatar rituales, elementos ocultistas, que son tan claros y detallados en Nuestra parte de noche? ¿Los investigaste o han sido un interés desde siempre?

A mí me gusta eso, me gusta leer sobre el tema, sobre todo sobre magia ritual europea, y sobre mitologías y creencias paganas latinoamericanas. Todo lo que tiene relación con la espiritualidad oculta o pagana -que no es lo mismo-, es como si fuera un lado B de las religiones. Tengo libros sobre eso y también me interesa estéticamente. Más que investigar, profundicé lo que tenía, releí, y donde veía algo interesante o que sentí que debía profundizar, lo hice. Hay una orden británica que se llama Golden Dawn (Amanecer Dorado) -no hay que confundirlo con el partido de ultraderecha- de fines del siglo XIX y comienzos del XX. Sabes que con la época victoriana hay un renacimiento y una búsqueda de cuestiones que tienen que ver con lo supersticioso y con las religiones alternativas, que para mí tienen que ver con la época, que era muy racional y hay una búsqueda de lo irracional. Entonces no es raro que hayan aparecido Drácula, los cuentos de fantasmas, Dickens, que escribe Cuento de Navidad, todo esto al mismo tiempo que la Revolución industrial y una confianza en la fe y en el progreso, y al tiempo, otra parte de la sociedad que va hacia lo supersticioso, lo irracional, la filosofía oculta. En esta Orden, Amanecer Dorado, estaban Yeats, el poeta irlandés premio nobel, Bram Stoker, el autor de Drácula, Arthur Machen, uno de los más famosos escritores de terror y, sobre todo, Aleister Crowley, un personaje brujo mago rarísimo. Era una orden ocultista que hacía magia y donde había un montón de escritores, de intelectuales y de gente así. Ahí volvés a ver las superposiciones con la cuestión de los Ocampo (Silvina y Victoria, fundadora de la revista argentina Sur); yo sé que ellos no hacían eso, pero me sirvió pensarlos tipo: ¿qué pasa si toda esta gente fuese además como habían sido en Inglaterra? Eso, por un lado, y después la cuestión relacionada con la mitología de esta parte de Latinoamérica, que usé porque es la más cercana, en el noroeste de Argentina. Eso tiene que ver con una especie de equiparación y de reivindicación; a la literatura latinoamericana le falta mucho el imaginario fantástico popular propio por montones de motivos. Pero creo que sí está muy presente en la vida cotidiana, en los cuentos de las abuelas cuando vas a los pueblos; es algo bastante negado para la literatura, pero que en la vida cotidiana es muy común. Entonces decidí incorporarlo en pie de igualdad, y creé un personaje que elige de otra manera, pero que tiene tanto contacto y tanto poder como cualquiera de las viejas inglesas. Lo que pasa es que elige otra vida porque le gusta y porque, de alguna manera, ella es como una bruja latinoamericana, sabe que no va a ser respetada del todo y que va a ser un poco subalterna, entonces conserva su poder y su relación especial con el más importante de los miembros de la Orden. Porque Juan es una cosa rara; es como un dios, pero es un esclavo también, y ella tiene una relación con Juan que es erótica, pero también sobreprotectora. Juan es muy ambiguo, capaz de las crueldades más grandes y también muy frágil, te produce mucha empatía; incluso tiene un resentimiento que me parece muy empático; está como secuestrado ahí. Mercedes, la vieja a la que él le quita la boca, no tiene en cambio ningún tipo de ambigüedad; es un demonio, y yo quería que lo fuese porque quería una novela de género con personajes donde no haya un mito de origen o una explicación de por qué son malos, simplemente es mala, nada más qué decir.

Leer entrevista completa: Libros y Letras

YAAZKAL RUIZ. (Oaxaca, 1997). Estudia la carrera de Psicología. Es lectora de tiempo completo. En Bitácora de vuelos se estrenó como escritora. Dice que jamás publicará un libro. Twitter: @YaazkalR