Desde hace siglos el caminante ha sido objeto de innumerables novelas, ensayos y poemas. Caminar tiene algo de instintivo, de estético, de reflexión y de exuberancia que cautiva al mundo. Es un arte que se convierte en libertad.

Existen ciudades que llaman al caminante a vivir un frenesí de movilidad. Desplazarse entre las calles concurridas y los callejones escondidos tiene un sentido único y personal. Caminar nunca es igual. Nuestros pasos buscan una dirección que le dé significado al recorrido. A partir del caminar se van construyendo cartografías que apuntan a paralelos y meridianos.

Una cartografía convierte un sitio en un lugar del que se saben cosas. Cartografiar implica caminar. Sin embargo, crear cartografías a partir de nuestros propios caminos nos lleva a construir trayectos únicos atados a las emociones e imágenes que le dan significado a nuestro caminar. Caminar como una forma de creación de imágenes nos lleva a replantear las calles de la ciudad, a vivirla con una mirada distinta a la de los demás para así convertirla en nuestra historia.

Caminar a partir de una historia, donde existe una conexión entre el ritmo del silencio y el sentido de la escucha nos lleva a construir una cartografía narrativa, en donde mediante la escritura se da continuidad a la literatura aunada al arte de caminar. 

Convertirme en residente de la ciudad de Londres me vinculó con una visión distinta del significado de caminar una ciudad. A partir del encuentro con la literatura, los diarios y la correspondencia de la escritora británica Virginia Woolf y los integrantes del grupo de Bloomsbury, que revisaba en la Biblioteca Británica, los espacios que caminaba cotidianamente empezaron a adquirir un sentido diferente. Comencé a seguir los pasos de los personajes sobre los que leía: de qué hablaban, cómo vivían, qué escribían y por dónde caminaban.

La ciudad se reconfiguró ante mi mirada. Empecé a caminar Londres de manera distinta. Tenía la fortuna de vivir en el barrio de Bloomsbury el cual da espacio a la sede de la Universidad de Londres y sus distintas escuelas, a la Biblioteca del Senado y al Museo Británico. Es el barrio en el que vivieron por varios años Virginia Woolf, su hermana Vanessa Bell y un grupo de artistas e intelectuales que marcaron una época en el mundo artístico y literario del siglo XX.


Fue así como a partir de este encuentro con las calles y las voces del barrio que nace “La Cartógrafa de Bloomsbury” y el proyecto que se ha convertido en un estilo de vida. Y así comencé: a partir de acontecimientos en la vida de Virginia Woolf a entretejer en columnas sus pasos con sus novelas y sus diarios, su cotidianidad con las calles que caminaba y su escritura con un futuro probable.

A la par de la escritura, acompañados de un diseño sonoro, producimos podcasts que cada mes dan continuidad y voz a los pasos de la escritora. A partir de estos momentos creativos y literarios ha sido posible trazar una cartografía de espacios sonoros y textuales relacionados con la narrativa de caminar una ciudad.

Una página web que engloba el todo del proyecto: un video, las columnas, los podcasts, las redes sociales y el equipo que colabora conmigo.

También tenemos un nuevo futuro: la narrativa de mi trabajo con Virginia Woolf y el grupo de Bloomsbury se presenta también en inglés. Cada vez que escribo una columna y producimos un podcast, regreso a Londres, a los pasos que me reconocen en medio de un recuerdo que día a día camina conmigo.


PLATAFORMAS DIGITALES Y DE DIFUSIÓN


Sitio web

www.lacartografadebloomsbury.com


Podcasts

En las plataformas de Spotify, Apple Podcast, Anchor, Google Podcast podrán encontrar bajo el nombre de La Cartógrafa de Bloomsbury los podcasts que se producen mes con mes.

Spotify: https://sptfy.com/cartografadebloomsbury


Redes sociales


Instagram: @ingrid_bloomsbury
FB: @cartografadebloomsbury

INGRID HERNÁNDEZ. Doctora en Ciencias Políticas y Sociales por la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad de Londres.  Es profesora e investigadora en la Escuela de Humanidades y Educación del Tecnológico de Monterrey. Cuenta con una amplia trayectoria a nivel internacional en el área de asuntos públicos y desarrollo sostenible. Es columnista e imparte conferencias relacionadas al tema de la narrativa a partir de caminar la ciudad.