Poemas | Aleida Belem Salazar



Historia anímica

I

oigo la respiración de mi madre igual a la de un animal enfermo con los pulmones inflamados desperté del sueño con una flecha enterrada en el centro de toda la llaga que es también el cuerpo abriendo los puños para dejar de marcarme las uñas en las palmas para que el recuerdo cesara

II

alguna vez alguien pensó que estábamos desperdiciando la vida inventado padecimientos para la cabeza porque no podíamos aceptar la locura porque no podíamos abrazar la vida sin que los pellejos de piel muerta se nos alojaran en los huecos

III

voy a hacerme una herida que comience del vientre y me llegue hasta la cabeza limpiar cualquier deformación interna limpiar las paredes lavarme los órganos con agua salada limpiar toda transferencia antecesora para nacer de nuevo esta vez sin ninguna enfermedad hereditaria sin ningún miedo patológico

ᅀᅀᅀ

Constitución física de lo irreparable

Cuál es el estado
de la tristeza
         si corrompe
         los párpados

cómo se forma
la condensación
de lo que se consume
          y abre sus brazos
para quien la voluntad
sólo es lejanía
un lugar inalcanzable

en el centro hay un nido
que no gesta

lo insostenible del abandono
          lo irreparable
voy sustrayendo esta facultad
para repetir la naturaleza apática

no amo ya
         porque el animal
se apoderó del vaho
y sólo queda
el temblor la postilla

ᅀᅀᅀ

Todo lo blando se pudre

La absurda, la extenuante,
la impostergable labor de
desenterrar un cuerpo
para volverlo a enterrar.
Sara Uribe



El barco me encontró
desnuda en este bosque
con el miedo de un
animal a punto de morir.



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