Se dice que no hay mejor homenaje para un poeta que leerlo. Quizá haya un escalón más, “otro mejor homenaje”: convertir al poeta en poesía; esto Virginia María Aguirre Cabrera lo ha logrado de manera sorprendente en su opera prima, su libro debut Un mar que lleva tu nombre, que fue escrito durante el Programa de Estímulo a la Creación y Desarrollo Artístico (PECDA) Jóvenes Creadores 2019, y que resultó seleccionado para su publicación en la convocatoria editorial de la Secretaría de Cultura de Tabasco. En este poemario, Virginia María Aguirre rinde homenaje al poeta que cantó a la oscuridad luminosa de la vida, cuya identidad es revelada en el poema número III, y de manera más detallada, en los dos últimos poemas del libro.  
En lo formal, escrito en verso libre y algunos poemas en prosa, el libro se divide en tres secciones, la que da título al libro, la segunda titulada Nostalgia y la última, donde juega con el formato de la esquela periodística, de nombre Dos notas periodísticas publicadas en el diario de mi alma. En el fondo, es encomiable la voz segura y fresca que recorre todos los poemas, no busca regodearse en el lenguaje, no busca una sofisticación impostada: quiere cantar y lo hace, en cada verso de Aguirre Cabrera se nota la vivacidad y el gozo de quien por primera vez da rienda suelta a su mano, para que las palabras como caballos salvajes puedan trotar y pacer a gusto en la hoja en blanco.
Si bien el poemario es a primera vista un homenaje, que se inscribe en la tradición de las poetografías, no todo es sobre Ciprián Cabrera Jasso; Virginia María pretexta la figura del poeta para encontrar su propio camino en la identificación de los rasgos que los hermanan, la misma tierra que los vio nacer (el Montecristo, balcón del trópico que da al Usumacinta), en un sino que no puede escapar al agua y al mar, en la vocación por las palabras consciente que son a la vez don y látigo, pero también consuelo y refugio. Francisco Hernández, al que tanto deben los poetas nacidos en la década de los ochenta, nos ha enseñado que a veces, para llegar a uno mismo, es más fácil utilizar el nombre y la máscara de otro. La poeta, a manera de detective, sabe que, al reconstruir los pasos de Cabrera Jasso, al seguir el eco de su voz a través de los libros, de los lugares y personas que habitó, también es una forma de afianzar su propia inclinación poética.

VIII
Habito una ciudad sin gente.
Bailo sin música en el alma.
Escribo poemas con borrador.
Duermo sin cerrar los ojos.
Soy plañidera silente.

Camino sin apresurar mis pasos,
con los ojos fijos en el misterio del polvo
hasta encontrar la calle
que exhiba a la luz tus huellas.

El poeta no responde a sus cuestionamientos ¿Cómo descubriste la vocación de poeta? Pero ese silencio, esa sombra sobre la que rebotan las palabras, sirve para que la poeta pueda escucharse a sí misma, responderse, Yo no sé si llegue a ser poeta, pero le tengo respeto al mar…
A lo largo del poemario se dan tres llamadas antes del incendio total de la poesía, recibamos este Un mar que lleva tu nombre, como el primer aviso de Virginia María Aguirre Cabrera, un aviso contundente y que se arriesga para por derecho propio alzar la voz, y estemos atentos a lo que siga.

Este libro puede descargarse de manera gratuita en: https://bit.ly/3b72kiY [URL acortada]

También pueden conocer las novedades editoriales de la Secretaría de Cultura de Tabasco, aquí: https://bit.ly/3hJFd0b [URL acortada]

BEATRIZ PÉREZ PEREDA, Villahermosa, Tabasco, 1983. Poeta, ha recibido los siguientes reconocimientos: Premio Nacional de Poesía Amado Nervo en 2015; los Juegos Florales Nacionales de la Ciudad de Toluca 2013; Premio Tabasco de Poesía José Carlos Becerra 2009 y el Premio Nacional de Poesía Rosario Castellanos 2005, entre otros. Tiene publicado los poemarios: Teoría sobre las aves, Libros Invisibles-CECAN 2018; Un hermoso animal es la tristeza, Laberinto Ediciones-UJAT 2016.; Los sueños del agua, Instituto Municipal de Cultura de Toluca 2013; Álbum Personal, UJAT 2013; La impaciencia de la Hoguera, Instituto Estatal de Cultura de Tabasco 2010 y Trópico de ausencias, Guesa Ediciones 2010. Twitter: @per3zda.