HOY SALDRÉ A CURARME
la inacabable sed que queda

después de haber bebido
un mar de penas
mar de vidrios
océano de calaveras.

Caminaré lentamente,
escondiendo mis ojos del sol
ocultando no sé qué crimen.
Me perderé en calles y rincones
mientras pregunto por el deseo de anoche,
la bala de otra guerra
que hoy me tiene tumbado.

Hundiré mis manos en los bolsillos rotos
y tocaré un río
donde todo muere
sin importar las plegarias.

En una caseta de algún teléfono público a la sombra
marcaré un número al azar,
mientras repaso,
tembloroso en mi memoria 
la numeración exacta de tu cuerpo
y entonces recordaré 
que hoy estoy solo
que ayer estuve con nadie.


NI MARX HA VUELTO
ni los bancos se han incendiado
ni la huelga prospera
ni tampoco estás conmigo.

Sigo vivo y eso es lo que jode.

Cierro la puerta de mi casa.

Después de ayer
nada ha cambiado.


PADRE NUESTRO QUE ESTÁS BIEN AUSENTE
tu nombre se ha olvidado en el tiempo
haznos caso por una vez
que sea lo que nuestra rabia quiere
tomaremos pan y poesía
no te ofendas si no los perdonamos
cumple tus promesas
contra los que nos matan y nos desaparecen
no nos juzgues por venganza
y de expropiar al que nos roba
tendremos la alegría.


SER TODO AQUELLO QUE NO PODEMOS:
El canto del mundo,
Silencio a las dos de la tarde.
El viento que roza la belleza de tus piernas,
La soledad que acompaña a los viejos,
La alegría de los niños,
Los ojos de mi hijo,
El ritmo del que baila,
La pasión de los que se besan,
Las manos que acarician,
El aroma que sube del incienso hasta el cielo.

Sé que nunca seremos más de lo que somos, 
Aunque ello sea
Dentro de lo posible,
Una bella utopía.

Foto de cottonbro en Pexels

MOISÉS ROBLES RODRÍGUEZ (Tlaxcala, México, 1984). Es licenciado en Filosofía, escritor y fotógrafo. Ha publicado poemas, ensayos y fotos en distintas revistas como Rio Grande Review, Circulo de Poesía, Digo.palabra, Búho Negro, Nocturnario, Revista La Otra, Tierra Culta México.