POESÍA El color del sol cuando muere por la ventana | Javier Manuel Rivera Martínez


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Llaves niña avispa
primero de diciembre.
Dijo que podríamos encontrarnos en el útero de su madre y que tomaríamos helado y contaríamos historias de cuando los espejos eran superficies sin horquillas y en ellos podía verse el reflejo de las cosas simples, cosas de dos o cuatro patas, con alas y venenos, o no.
Igual ella reía o apretaba los ojos y sus sueños eran de luz y cetirizina.
Dijo que venía a nombrar al mundo con sus ovarios y una tilde nacida en sus sienes.

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Esas maravillosas cirrosis creciendo verdes y moradas, enormes, profundas, junto a los lirios y las dudas blanquísimas. El mundo es un jardín colorido y hediondo, un tacho con hipodérmicas usadas, una almohada de niño con babas adultas pegando las letras de mi nombre. Un hombre se pudre entre las lenguas de las putas, muere en todas las direcciones sobre el escenario donde decretó su poesía. Con el último cheque de Kojak compraste el bar donde alzaste tu Iglesia, a nadie le perdonaste su cuota de perdón. Voy a buscar la forma en que mamá esté orgullosa de mí. La paja de Short Eyes en Sing Sing: tengo una foto de Jane Fonda/ lleva puesto un bikini negro de seda/ y yo me desnudo/ y empiezo a rodar y rodar/ y me estoy destrozando el miembro/ pronto todo el mundo llorará. Jesús ayúdame porque el panamericano no está disponible y su contestador ya está lleno de mis mensajes mestizos como mis cabellos. Tal vez venga mañana por la noche y me siente a tu lado en la cama y te vea dormir y me lleve tu hígado. Jesús no está. Jesús fue asesinado en Vietnam y su sangre cayó sobre Lower East Side.
Aún si no sucediera nada en mi mundo, ahí estuvo la vida. Cúlpame a mí.

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Todos los especialistas en lluvias dicen que caes.

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Manual para los recientemente fallecidos en las películas de Tim Burton.
Agáchate.
Recoge la manivela de la puerta.
Contorsiona la observación de los vidrios y la sangre.
Respira hondo sin poder,
atragántate con algo que se rompió dentro
y ahora cae sin remedio
hasta sentir el coágulo que se triza en esquirlas de ron
dentro de tu talón derecho.
Asómbrate.
No hay dolor.


JAVIER MANUEL RIVERA MARTÍNEZ (1978, Arequipa - Perú) ha publicado CRONOPIÁCEOS (Editorial Adrus, 2012) y Parasomnias y otras identidades del recuerdo (Conde de Lemos, 2015). Los poemas aquí presentados son de su tercer libro, aún inédito, Objects in mirror are closer tan they appear. Ha participado en diversos recitales de poesía y actividades culturales cómo la Caravana Poética 2015 y el VI Festival de Poesía de Lima donde presentó sus poemas en la Casa de la Literatura. Ha presentado sus libros y otras lecturas en la FIL Arequipa 2014 y 2015 y en la FIL Cusco 2015. En 2016 participó en el Festival de Poesía Enero en la Palabra (Cuzco), en el Festival Internacional de Poesía de Arequipa y en el IV Encuentro Internacional de Escritores y Escritoras “La Hermandad de las Palabras” en Babahoyo y Guayaquil, Ecuador.

Fotografía | Imágenes Google

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