POESÍA 4:5 | Leticia Cortés

Paul Klee, 1913. Óleo sobre tablero. 28,2 x 33,7 cm. Solomon R. Guggenheim Museum. Nueva York. USA.

Creo haber visto,
a lo lejos,
el sonido estridente:
La caída roja y bestial.
El accidente en la sangre.
Expulsar la vida.
Que todo salga.
Limpiar.
Y la imagen del nombre,
las manos pequeñas de un bebé.
Los sonidos guturales.
Aprender y enseñar.
Todo se resumía así:
"No hay latidos cardiacos"
Frente a la pantalla
el doppler mostraba silencio,
mostraba un flujo en la sangre del tumor.
Que nunca te llamen madre.
Que no sepas, nunca, cómo florece en tu cuerpo.
Que saquen tu cráneo,
tu silueta perfecta.
Quién dijo que la célula
no tiene una pequeña parte de alma.
Y tu división,
el llanto de la memoria.
Me pregunto si acaso
la mañana guardó
un poco de tu llanto que jamás se produjo.
Me pregunto si alguien fue consciente
de la tormenta que caía dentro del cuerpo.
Dije resiste.
Frente a mí apareció la nieve.
El frío interno.

De Cinco poemas para un hijo muerto


Leticia Cortés (Guadalajara, 1980). Autora de los libros de poesía Lámparas de sueño y De tu ausencia y mis pérdidas. Fue becaria del Programa de Estímulos a la Creación y al Desarrollo Artístico (2006-2007) y del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes (2011).

0 comentarios:

Publicar un comentario

Recordamos a nuestros lectores que todo mensaje de crítica, opinión o cuestionamiento sobre notas publicadas en la revista, debe estar firmado e identificado con su nombre completo, correo electrónico o enlace a redes sociales. NO PERMITIMOS MENSAJES ANÓNIMOS. ¡Queremos saber quién eres! Gracias.